“Este libro no sirve, hay que destruirlo”
Cada mes de agosto Ana Magdalena Bach, armada con un ramo de gladiolos, visita la tumba de su madre en un cementerio de pobres en alguna isla del caribe. Luego de balbucearle naderías de su estéril existencia ocurrida los doce meses anteriores, abandona el camposanto, se acicala como si tuviere alguna cita que cumplir, y […]
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