Concentración de poder y vínculos familiares han moldeado la contratación y los ascensos en la Universidad del Tolima
Produce lastima la situación de la UT de acuerdo con lo afirmado “Concentración de poder y vínculos familiares han moldeado la contratación y los ascensos en la Universidad del Tolima”.
Un ejemplo del despelote de corrupción que representa con el caminar del sepulturero la cooperativa de la UT. “Un ejemplo adicional que profundiza la percepción de nepotismo dentro de la Universidad del Tolima es el señor Manuel León Cuartas (padre de la jefe de la Oficina jurídica Adriana PIlar León) quien, pese a haber iniciado su trayectoria en la institución en los años 60 y estar pensionado desde la década de los 90, continúa su trayectoria siendo contratado de manera recurrente en la administración de Mejía.
De acuerdo con la información oficial en 2025 suscribió un contrato de prestación de servicios por $ 50.991.850 para el diseño y desarrollo de actividades culturales durante seis meses. Uno de los primeros contratos firmados ese año y suscrito -llamativamente- por la oficina que sugiere su hija, la jefe de la Oficina Jurídica. Esta modalidad no es nueva: en2024 ya había sido beneficiario del contrato de prestación de servicios profesionales No. 009, también orientado a actividades culturales, con una duración de diez meses y cuatro días, aunque la institución no reporta públicamente el valor ejecutado. La supervisión de estas contrataciones, además recae en Gloria Stephanie Gutiérrez Muñoz, asesora directa del rector, lo que evidencia como estos procesos red interna de favores sostenida desde la cúpula administrativa.
Docentes, estudiantes y funcionarios consultados coinciden en algo: el nepotismo se ha vuelto un hecho aislado sino un sistema. Un mecanismo silencioso que se alimente de la falta de controles, del temor a denuncia r y de la idea-cada vez más extendida-de que nada cambiará.
Mientras tanto, los concursos de planta, las vinculaciones administrativas y los beneficios académicos continúan levantando sospechas. La Universidad del Tolima, una institución llamada a ser referente regional de ética pública, enfrenta hoy la urgencia de mirarse a sí misma, o responder si está dispuesta a romper, de una vez por todas, el circuló de favores que parece no tener fin.
Sin filtros presentara en su tercera entrega como opera una verdadera puerta giratoria en materia de contratación, donde entidades como la Gobernación del Tolima, Cortolima y la Universidad del Tolima, terminan intercambiando favores. Un modelo del “yo te contrato”-”tu me lo contratarás”- que estaría beneficiando a familiares y allegados de quienes manejan el poder en estas instituciones.



