Por: EDGAR ANTONIO VALDERRAMA

Si es solo para el Deportes Tolima, valdría la pena que el señor César Camargo Serrano construyera su propio estadio
La presencia del Deportes Tolima en Copa Sudamericana y Copa Libertadores, se ha convertido en una vitrina para Ibagué. Pero, a la par de los gozos deportivos, se ha vuelto reiterativa una frase que incomoda, pero refleja la realidad: “Ibagué tiene equipo, pero no tiene estadio”, un escenario que se convirtió en mobiliario exclusivo de una institución que exige, pero no retribuye nada al fútbol ni al deporte regional.
En los octavos de final de la Copa Libertadores, Tolima enfrentará a Independiente del Valle de Ecuador, que recibirá a los pijaos en su estadio ‘Banco de Guayaquil’. Ante este panorama, resultan ocurrentes las declaraciones del presidente y máximo accionista del club, César Camargo: “Necesitamos un estadio como se merece la hinchada del Deportes Tolima. Un estadio con cubierta, para que la gente no tenga que estar al rayo del sol, que los proteja de la lluvia; necesitamos una entrada independiente para los dirigentes y adecuaciones acordes a los resultados que viene sosteniendo el equipo”, señaló.
Pese a inmensos recursos invertidos a las refacciones realizadas para optimizar el sistema de iluminación, las zonas de prensa, camerinos y una inútil pantalla gigante, el estadio proyecta una imagen vieja, no solo frente al contexto general, sino en el ámbito local. Eso sí, los recursos se esfuman. Con un aforo que oscila entre 28.000 y 30.000 asistentes, su diseño es inferior para competir con plazas como Barranquilla, Medellín o Bogotá.
Resulta inaceptable que una institución como el Deportes Tolima, reconocida como modelo de gestión deportiva y estabilidad financiera a nivel internacional, deba recibir equipos en un campo de fútbol que se siente superado por el paso del tiempo. Ibagué no puede conformarse con la mediocridad; merece un escenario que sea funcional, impactante. Las autoridades, los entes gubernamentales y la dirigencia gremial debe entender que el Murillo Toro es el rostro de la ciudad. Ya no bastan los remiendos ni las refacciones cosméticas, se exige un proyecto serio de modernización que esté a la altura de los sueños de los deportistas tolimenses. porque si es solo para el Deportes Tolima, valdría la pena que el señor Camargo construyera su propio estadio.
La diferencia de un profesional y un frio agrandado en el futbol colombiano
* James Rodríguez, Yerry Mina, Luis Díaz, Ríchard Ríos, John Arias, Juan Fernando Quintero y Johan Mojica, se consideraron estrellas, cuando ni siquiera llegaron a débiles luceros.

JAMES RODRIGUEZ fue el capitán de la Selección del desencanto en este 2026
La decepción por la actuación de los integrantes de la Selección Colombia de mayores, es tan descomunal, que ha desbordado los límites de la inconformidad. Sobretodo después de apreciar el partido entre Argentina e Inglaterra donde los argentinos dieron una lección de amor por su tierra, respeto por su bandera y a sus seguidores, además de la pasión, el orgullo, profesionalismo y huevos que tienen. Algo que le faltó a James Rodríguez, Luis Diaz, Ríchard Ríos, John Arias, Juan Fernando Quintero, Yerry Mina y Johan Mujica, que se han considerado estrellas intocables, cuando no llegan ni a débiles luceros. En el Fútbol como en cualquier deporte y profesión, el llegar no es la meta, es sostenerse y eso se logra con trabajo honesto y dedicación, algo que no se vio con los colombianos en la gesta mundialista del 2026.
