Se debe decir en forma clara y categórica, en la pasada contienda electoral, la propuesta del cambio del actual gobierno fue derrotada en forma contundente, opinar lo contrario es por lo menos absurdo, menos aún reclamar una engañosa victoria con el falso argumento de haber obtenido unas gobernaciones y unas alcaldías de no muy clara procedencia, en la medida que no fueron directamente avaladas por ninguno de los partidos del Pacto Histórico.
No se puede tapar el sol con las manos y desconocer que de 11 millones de votos que saco Petro en la contienda presidencial, ahora haya alcanzado el Pacto Histórico tan solo 3 millones, un resultado que a todas luces no es otra cosa que un gran fiasco para los pregoneros del cambio.
Esa actitud no contribuye para nada al propósito que hoy más que nunca, debe convertirse en la prioridad de este gobierno que dispone todavía de dos años y medio de su periodo y que en el lapso transcurrido ha dilapidado un apoyo popular ávido de ese cambio prometido y que, con evidente decepción, porque así lo han expresado en las urnas, han empezado a percibir su prematuro fracaso.
Regresar a lo mismo tampoco es una opción, quienes defienden el establecimiento, tienen que pensar que el país esta cambiando y que el regreso de las maquinarias con sus viejas mañas es insoportable, para nadie es admisible pensar que el clientelismo y la mermelada le ha servido a este país.
La impresionante victoria de Carlos Fernando Galán en Bogotá nos permite avizorar con prudente optimismo el surgimiento de un nuevo liderazgo que ante el fracaso de la izquierda se presenta como una alternativa. Lo mismo podríamos decir de Adriana Magali Matiz, en nuestro departamento, donde por primera vez y con un inobjetable apoyo electoral, llega a la gobernación una mujer que encarna la lucha de su género por la igualdad de derechos, en un escenario donde otras han incursionado sin mucho éxito, ella se perfila como la más clara opción de esa anhelada unidad Tolimensista fecunda y fervorosa que nos permitiría orientar nuestras energías hacia una era de progreso y desarrollo.

