Helmut Levy Hoffman y Mariela Quintero
A la edad de 92 años dejó de existir en esta ciudad el pasado 10 de mayo el empresario y periodista de origen alemán, Helmut Levy Hoffman.
Su nombre está ligado a un sitio emblemático de la ciudad, el Centro Social, que durante varias épocas fue lugar de obligado encuentro de las familias y dirigencia ibaguereña y tolimense, que se inició en el barrio La Pola y tuvo su etapa de mayor florecimiento en el barrio Cádiz.
Helmut Levy Hoffman había llegado a Colombia a la edad de 7 años cuando sus padres perseguidos por el régimen Nazi decidieron viajar a América y llegaron a Puerto Colombia Atlántico, para después trasladarse a Cali y de allí alguien les recomendó que había una ciudad que era como un paraíso y sin pensarlo dos veces empacaron maletas y en la capital del Tolima, la familia Levy empezó a sembrar los pinitos empresariales. Fueron los pioneros en la fábrica de pan y amasaron por primera vez el afamado pan francés.
Helmut Levy Hoffman terminó convertido en un experto chef de comida navideña. Las cenas navideñas eran las más solicitadas de la ciudad. Se casó con la distinguida docente de Honda, Mariela Quintero, ya fallecida, copropietaria del reconocido Liceo Val en Ibagué.
Un hecho destacado en la vida de Helmut Levy Hoffman junto a su esposa Mariela Quintero, es el gran aporte que le hizo al deporte tolimense, en especial a la natación. Fueron formadores de completos deportistas que en su momento de actividad dejaron en alto el nombre del Tolima.
Son cinco hijos, de ellos 4 mujeres, Giselle, Erika (fallecida), Ingrid y Claudine, y el único varón, el pentacampeón Suramericano y dos veces participante en Juegos Olímpicos, Helmut Levy Quintero.
Junto a sus hermanas, pertenecieron a una época dorada de la natación tolimense, gracias a la disciplina impartida por el hogar ejemplar de Helmut Levy Hoffman y Mariela Quintero.
Recordar también que Helmut Levy Hoffman fue periodista y en ese trabajo llegó a dirigir la icónica estación radial La Voz del Tolima.
Paz en la tumba a un hombre decente, culto, que amó a Ibagué como el que más.
Su deceso le llegó en la tranquilidad de su hogar, rodeado de sus hijas y en completo estado de lucidez.
Sentido mensaje
Desde el exterior su hijo Helmut Levy, quien no pudo estar en las exequias de su padre, le escribió el siguiente sentido mensaje:
“Te amo siempre mi Campeón!
Día y noche te seguiré pensando con música de arpas y liras.
Gracias nuevamente al permitirme abrazarte y decirte el valor incalculable de nuestro amor infinito por tu legado.
La obra de la VIDA no se mide en monedas, se mide por la bondad en el corazón. Con tus padres lo diste todo y con tus hijos aún más.
Quiero gritar de alegría por todo lo que significas en nuestras vidas.
Desde la distancia te acompaño de razón y de corazón en este duro trajinar de la vejez”. (Tomado de El Cronista.co)
