Lejanos están los tiempos cuando en la ciudad de Ibagué se hacían grandes obras con el empeño de los alcaldes que como Francisco José Peñalosa, Álvaro Ramírez Gómez y Rubén Darío Rodríguez Góngora, quienes en sus administraciones se esforzaron por sacar avante obras tales como la ampliación de la Avenida 5, la Avenida 15, la Avenida al Sur, avenida cámbulos y gualandayes, puente sudamericano, la avenida Ambala, la avenida Ferrocarril, muchos colegios de bachilleratos, las piscinas olímpicas, el antiguo parque deportivo.
Hoy alcalde tras alcalde solo piensan pero no llegan a concretar. La avenida Circunvalar que vendría a ser apenas parte de la solución de la problemática que hoy tiene Ibagué, para la circulación de los miles de vehículos que atestan la ciudad, más aún, los fines de semana y los puentes, cuando a esta ciudad llega innumerables visitantes que han visto en Ibagué, un sitio de descanso y han comprado en los múltiples edificios que se construyeron ya, y otros que están a punto de terminarse y que hoy ocupan o piensan ocupar, gente de Bogotá para escapar a la lluvia, al frio y al plomizo cielo de la capital; siendo el clima de Ibagué el imán que atrae a estas gentes que renunciaron a pernotar en Girardot o Melgar, por los calcinantes días y las temperaturas altísimas de la noche, viendo en nuestra ciudad el sitio ideal para pasar sus días de vacaciones, sus ratos de ocio o sencillamente llegar a vivir a esta ciudad.
Por tanto, necesitamos que quienes gobiernan sean dinámicos no solamente en la proyección sino en la ejecución de las obras que Ibagué necesita.
Antes se tenían un buen servicio de aseo y no como hoy que pasa el vehículo de la basura dejando atrás el reguero de bolsas rotas y de muchas otras que no recogen deberían llamarlos al orden. Y a lo anterior se suma la maltrecha red vial que tenemos que se parece más, como se dijera hace algunos años, a un paisaje lunar o a unos carreteables polvorientos de las películas del oeste.
Bien por los muchachos que están arreglando las avenidas y calles de la ciudad que se hacen llamar “LOS TAPA HUECOS” y que solo esperan la contribución de quienes por ahí pasan y le sean reconocido su trabajo, algunos dirán que eso no es posible ni legal; pero entre estos y nada, o sea en una administración inoperante que no ha sido capaz de buscar soluciones prácticas y concretas señalando como en estos días a la gobernadora del departamento como culpable de esta situación; por no aportar como debiera para ayudar a la capital de su departamento; ante esto Adriana Magaly Matiz no se ha quedado callado y le ha dado respuesta a la alcaldesa en el sentido que desde ya hace mucho tiempo hay un compromiso serio y concreto, para enfrentar las obras que Ibagué requiere; tanto así, que ha señalado su compromiso con el viaducto de Mirolindo y además, que ha ayudado para sacar avante el Festival Folclórico Colombiano, el Festival de la Música Colombiana y cita a la alcaldesa a que se reúnan con ella los próximos días para reafirmar su compromiso con esta ciudad y para que deje de estar señalándola a ella como una persona que quiere sabotear a esta ciudad cuando la verdad es otra muy diferente.
Lo cierto es que se está comenzando a generar las pugnas políticas para las próximas elecciones, en vez de esto más bien se debería aunar esfuerzos y llamar a la sociedad tolimense toda, para que de una u otra forma y mirando hacia un solo lado se lleven a cabo los derroteros de desarrollo que esta ciudad necesita y volver a los tiempos de Francisco Peñalosa, Álvaro Ramírez y Rubén Darío Rodríguez que dejaron una honda huella en esta ciudad de servicio para la comunidad.

