LA SALUD Y LAS ARTES MARCIALESColumna de Opinión

Culturales

G.M. Héctor Borja Espinosa – Director Fundador

Internacional de Artes Marciales Sun Tai desde 1979

Lel Ki; La Fuerza Vital

El KI, es una energía más primaria que la de los sistemas endocrinos, nervioso o circulatorio. Los tratados orientales dicen que la sangre sigue al KI, lo cual significa que incluso el buen funcionamiento del sistema vital tan fundamental como es el sanguíneo o vascular depende y deriva del estado del KI. Este consiste en una energía más sutil que la eléctrica o la electromagnética. Es en realidad la energía básica de la vida o TAO. En todas las terapias o artes curativas tradicionales del oriente, resulta básica la determinación del estado KI habitual en una persona y las prácticas o técnicas para equilibrarlo. Cuando los seres vivos ingieren comida, sus organismos descomponen los extremadamente complejos que la forman, de modo que los elementos nutritivos, hidratos de carbono, grasas, proteínas, minerales y agua, pueden utilizarse en las miles de reacciones químicas internas que mantienen la vida. De Modo similar los seres vivos absorben el KI del cielo y de la tierra, mediante la respiración y los alimentos y combinan ambos para formar el verdadero KI del ser. Este KI o energía vital del cuerpo fluye tanto externa (bajo la superficie de la piel) como internamente (en los tejidos internos y en los órganos), a través de caminos definidos o meridianos que cruzan el cuerpo como se conocen en acupuntura.

En la práctica del Hapkitaido, se utiliza una respiración científica denominada TAN IONG o TAI CHI; la cual busca canalizar la energía vital hacia un lugar determinado conocido como HARA, situado a 2 dedos de distancia abajo del ombligo, sobre el meridiano Vaso Concepción. La concentración del practicante se dirige desde allí hasta sus manos y pies lo que explica el poder tremendo de los artistas marciales para romper tablas y ladrillos sin que sus manos o pies sufran daño alguno. El dominio del KI por parte del Hapkidoga requiere de una sólida disciplina y largos años de entrenamiento. El resultado es autocontrol, salud, poder y maestría.

Asia nos ha legado tres tesoros fundamentales para la vida integral de las personas, las ARTES MARCIALES para el conocimiento propio, desarrollar disciplina, fortaleza mental, carácter y valor para vencer todas las dificultades, LA MEDICINA TRADICIONAL, la cual nos ofrece un programa para mejorar la salud, el bienestar, la calidad de vida y prolongar la longevidad. LA MEDITACION, para alcanzar un estado de conciencia universal con espíritu de paz y fraternidad.

KI

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