Vivimos rodeados de poesía, muchos no alcanzan a dimensionar el espectáculo de la vida, porque han permanecido sumergidos en sus pensamientos, nunca se detienen a contemplar la maravilla que se nos presenta ante los ojos. Inmersos entre los problemas que enfrentamos a diario. Deambulando por mundos ficticios que marcan el destino de los hombres, acorralados sin darles tiempo a pensar, sin tomar las herramientas necesarias, para no ser presa fácil de embaucadores religiosos y políticos. ilusionistas que solo buscan ganar simpatizantes para satisfacer sus egos y propósitos mezquinos de esto no escapa Edgardo Mayorga nacido en el municipio de Dolores al suroriente del departamento del Tolima.
Siempre viajando con su carpeta y cuaderno, donde estampa esos fragmentos que vive y que recoge para entregarlos al lector, buscando dejar huella y ese llamado por la vida.
Sus textos nos llevan por mundos donde el vacío y los interrogantes se presentan con frecuencia. La ausencia el dolor, la soledad, la culpa, las vivencias y la tristeza hacen parte de este itinerario que acaba de salir a la luz pública, editado en la ciudad de cali bajo la supervisión del escritor Eleazar Plaza, director de la editorial La Rosa Blindada, zarpazo sin escape, como título el autor, reúne su trabajo silencioso durante años, de pasearse por el mundo de las letras y como dice en uno de sus poemas… Rumié mi cobardía en un rinconcito de la vía láctea a ritmo celeste y danza de anillos saturninos… porque es eso, ese sabor amargo en la garganta, ese diario viacrucis en que caminamos.
Esta mirada que se pierde al final de la calle, la palabra que se ahoga ante el estruendo de las bombas y las balas, la mirada inexpresiva del hombre, los niños con sus rostros compugidos y las madres esperando un mejor mañana.
Zarpazo sin escape invita a realizar un alto en el camino, a entender que la vida pasa y no tendremos el tiempo suficiente para vivirla.
Esgardo Mayorga nos invita al reencuentro, esa voz, su voz, resonará en muchos y producirá frutos dulces y amargos.
Desde estas páginas auguramos éxitos en su trabajo. Que viva la poesía en tiempos de oscurantismo.

