¿Qué pasa con la malla vial de la capital tolimense, que hoy se encuentra en ese lamentable estado de destrucción? La respuesta es obvia: indolencia de los llamados líderes gremiales que solo se preocupan por su bienestar personal; abandono de los responsables de la administración, que planifican obras si ellas dan ganancias particulares; indiferencia de los que se creen clase dirigente, que buscan contratos para su lucro personal o para sus familiares y no para beneficio de la comunidad; desidia de los que se hacen llamar voceros del pueblo en los cargos de elección popular como senadores, representantes, diputados y concejales, que una vez elegidos, les importa un comino el destino del territorio y sus habitantes. De tal dimensión es la destrucción que padece la red vial de la ciudad, que ya no solo es en los barrios y sectores periféricos, sino en las calles, carreras y avenidas principales, incluida la avenida 5ª. que se construyó hace muchos años con especificaciones de carretera nacional. Ante este cuadro desolador, los transportistas del servicio público y la misma comunidad anuncian protestas que muy seguramente le será indiferente a la inoperante burocracia municipal
Ibagué, que debería estar en la búsqueda de soluciones a problemas más apremiantes como la salud, la educación, la inseguridad, el desempleo o el suministro de agua, se ve obligado a estar inmersa en cómo solucionar el vergonzoso problema de haberse quedado sin vías. Es que por lo menos el 90 ciento de la malla vial está destruido. Nunca el nivel de deterioro había llegado a tanto. Y lo más grave es que ante este panorama, es incomprensible el conformismo de quienes se creen guías de los ciudadanos. Dónde están las voces en alto de los directivos de la Cámara de Comercio, del llamado Comité de Gremios, Fenalco, Andi, Camacol, Comité de Cafeteros, dónde el compromiso político de los concejales, porque no toda la responsabilidad debe recaer en la actual inepta administración. Esto es un acumulado de muchos años que lo ha permitido esa mediocre y deshonesta clase dirigente que poseemos, que guarda sospechoso silencio ante el evidente descuido y la mala calidad de los tramos que se recuperan y que profundizaron el deterioro que hoy es más que protuberante en toda la ciudad. Ellos olvidaron hacerle frente a esta alarmante realidad que dejó de ser un mal menor para convertirse en un permanente dolor de cabeza porque, antes eran algunas calles, algunos barrios; las avenidas tenían uno que otro huecos. Hoy, la malla vial es una desdicha para todos. Avenidas completamente dañadas, barrios en los cuales transitar es una odisea, la movilidad paralizada y los accidentes de tránsito en ascenso.
La protesta de transportadores del servicio público y ciudadanos propietarios de vehículos es más que justa. Y cómo decirles que no, cuando son los perjudicados debido a los aumentos en los costos de mantenimiento de los vehículos, sin hablar de las afectaciones a la calidad de vida que afecta a todos por igual. Es preciso poner en práctica un plan de mantenimiento vial con exigencia en la calidad de los materiales y en las obras. Mientras la mayoría de capitales intermediarios hace rato resolvieron el problema de la malla vial, en Ibagué la solución definitiva a esa difícil situación está lejos de alcanzarse. Y no es por falta de dinero porque la inversión de los últimos años en el arreglo de la malla vial supera la astronómica cifra de 700 mil millones de pesos. ¿Entonces, por qué todas las calles y avenidas de Ibagué se encuentran intransitables?
Es costumbre que los aspirantes a regir los destinos de Ibaqué, presenten lemas ostentosos frente a la fallida solución de la malla vial. El de la actual alcaldesa Johana Aranda es ‘Ibagué Pavimentada’. Paralelo a esas pomposas frases, los últimos alcaldes han coincidido con un anuncio que se ha convertido en eterno caballito de batalla: “Ahora sí, por fin, vamos a recuperar la malla vial de Ibagué”. Y ese anuncio va acompañado de un mensaje que todos repiten como loros: “haremos hasta donde nos alcancen los recursos, porque recuperar la malla vial vale demasiado dinero”. Lo cierto es que la recuperación de nuestra red vial ha servido de barril sin fondo para el despilfarro y para el enriquecimiento particular, ejemplo cercano, año 2023, el último del período de Andrés Hurtado. La estrategia en ese gobierno se bautizó: ‘Con trabajo a 1000 x Obra’. Fecha de publicación: 15 Feb / 2023. Fuente: Secretaría de Infraestructura. ” El alcalde Andrés Hurtado le ha cumplido a los ibaguereños con la recuperación de la malla vial que completaba décadas en abandono (?) y eso se evidencia en más de 60 sectores, donde se ha intervenido con labores de pavimentación, parcheo y rehabilitación. Son más de 5.000 huecos tapados, en más de 40 sectores que se han beneficiado con el trabajo de las cuadrillas de parcheo. Se estableció la rehabilitación de la avenida Mirolindo y Guabinal, y se han entregado 63 calles pavimentadas en 20 barrios de la ciudad, gracias al contrato por $13.600 millones.
Todo hace parte del trabajo ‘a 1000 x Obra’ que hemos…. En las próximas semanas trasladaremos maquinaria al barrio 20 de Julio, San Antonio, Jordán Novena etapa, sectores priorizados y que hacen parte de la programación de igual manera, tenemos frentes de trabajo en Hacienda Piedra Pintada, Palo Grande, Villa del Norte y otros puntos . licitación pública por $25.000 millones avanzan en su última fase, para adjudicar un nuevo contrato que permitirá la rehabilitación vial de la carrera Primera entre calles 12 y 19; la carrera Segunda entre calles 10 y 19; así como la calle 16 entre Primera y Quinta, además de 136 calles y parches sobre rutas principales de buseta.
Las obras no se detuvieron en nuestra ciudad porque con el contrato que estamos próximos a adjudicar y el convenio por $7.000 millones, llegaremos a La Gaviota, El Salado, Kennedy, Ricaurte, Villa del Sol, Las Américas, entre otros sectores que requieren pronta intervención y que ya cuentan con la modernización de las redes hidrosanitarias”. Hoy todos esos sectores están totalmente destruidos y los dineros desaparecieron.

