Acusados de apoderarse de cerca de $1.200 millones Margarita Murcia y su pareja Antonio Fajardo en el centro de la polémica

Margarita Murcia Contralora de Ibagué
Margarita Murcia contralora de Ibagué y su pareja, Antonio Fajardo, protagonizan un escándalo que se suma a su historial de actuaciones cuestionables. Según denuncia interna de la misma Contraloría Municipal. la pareja habría maniobrado para apropiarse de una lujosa casa en zona rural de Ibagué, valorada en 1.200 millones, sin cumplir con los pagos acordados. El inmueble, de dos pisos, 600 metros cuadrados y parqueadero cubierto, está ubicado en el exclusivo conjunto residencial Quintas Casa Verde, en el sector de El Salado.
De acuerdo con un funcionario del mismo órgano de control fiscal, Fajardo inició la negociación en enero de este año y firmó una promesa de compraventa en marzo. El acuerdo incluía un pago inicial de $100 millones como arras y cuotas posteriores hasta completar el monto total.
El compromiso era que en abril giraba $500 millones, en junio un $300 millones y en agosto, se concretaría el último pago por $300 millones. Pero incumplieron desde el inicio. La entrada fue inmediata, pero el compromiso financiero se esfumó. Según el denunciante: “Él los enredó: les dio solo $50 millones, de los 100 pactados, y se mudaron para la casa, que adquirieron amoblada. Desde ese día, cuando entregó esa plata, no volvió a poner la cara ni ha consignado un peso más”. Los vendedores, acudieron a un abogado para iniciar acciones legales, aunque han evitado pronunciarse públicamente.
No es la primera vez que la familia Fajardo Murcia se retira de una vivienda. En su residencia anterior, en el conjunto Praderas de Tierra Linda, habrían entregado el inmueble con los muebles en mal estado. Una fuente allegada a la pareja reveló que: “Ellos vinieron de paso a Ibagué, nunca compraron ni una silla, buscaron siempre propiedades amobladas. Antonio Fajardo dice que Margarita Murcia piensa renunciar pronto para lanzarla a la Cámara de Representantes por el departamento del Caquetá”. Murcia llegó al cargo de contralora municipal en marzo de 2022, respaldada por 18 de los 19 concejales de Ibagué, desde entonces, ha sido objeto de señalamientos, por la supuesta compra de su elección, como por el control de facto ejercido por su esposo Antonio Fajardo. El entonces alcalde Andrés Hurtado advirtió sobre presiones que ejercía Fajardo sobre sus funcionarios. En su momento, dijo: “Ya es público en mi ciudad que no hay contralora, hay es contralor, el esposo de la contralora. Atiende en el despacho, usurpa las funciones de la contralora y por supuesto, hay presión a todos los funcionarios y hoy quiero hacerlo público, señor Contralor”.
El historial de rarezas va más allá de los bienes inmuebles. En 2023, una fiesta privada de la pareja, contó con el fallecido cantautor vallenato Omar Geles, pagando suma millonaria. Fuentes cercanas a entidades públicas advierten sobre el interés de Fajardo en contratos con el Infibague, la Secretaría de Desarrollo Rural y el IBAL en proyectos de gasificación rural, usando la Contraloría como herramienta de presión. La presencia de los Fajardo Murcia en Ibagué parece tener fecha de conclusión. Las mismas fuentes que revelaron el errado negocio de la casa campestre afirman que los planos políticos de la contralora están en el Caquetá. Su paso por lbagué dejará una huella de escándalos y una institucionalidad debilitada.
