A Ricardo Orozco, se le ve siempre al lado de Delcy Isaza, siendo el presunto dignatario conservador más importante del departamento. Muchos aseguran que debería jugar un papel más imparcial y ayudar a impulsar la lista, más que a una sola candidata porque parece claro que el barretismo ya definió la distribución de sus electorados, con el propósito de asegurar la reelección de Gerardo Yepes y Delcy Isaza, mientras espera que los demás candidatos activen la lista solo con aspiración de alcanzar 150 mil votos y conservar así las tres credenciales que ostenta.
Apoyados en esa decisión, gobernadora, diputados, concejales, alcaldes y dirigentes en general, tienen sus candidatos definidos. Pero, lo que esperan los aspirantes azules del directorio departamental, es ecuanimidad y garantías de Ricardo Orozco ya que él, está apoyando a Delcy Isaza, con quien se muestra en fotos que son masificadas.

Orozco, investigado por la Corte Suprema de Justicia y la Fiscalía General de la Nación, pese a haber comentado en los cafés que suele frecuentar que bajaría su perfil y desistiría de aspirar a la Gobernación del Tolima, actúa en abierta contravía de lo anunciado. Su cercanía, junto a Jorge Bolívar a la candidatura de Delcy Isaza resulta cierta y deja entrever que sería el elegido para regresar al primer cargo del departamento, apoyado en la versión de que su jefe, Óscar Barreto, estaría inmerso en serias dificultades de salud que frenarían una tercera aspiración suya otro hecho que llama la atención en esta campaña es que, en su propósito de heredar una curul a su sobrino Santiago Barreto, Óscar Barreto no ha hecho recorridos intensos ni agendas duras, tampoco se le escuchan discursos encaminados a motivar a sus electores, se avanza en una campaña fría, distante de la ciudadanía y con limitaciones, que van más allá del escaso carisma del candidato que pese a contar con todo para llegar al Congreso de la República, en la primera línea del barretismo insisten, incluso, en que “pareciera estar haciendo campaña para quemarse”. Pero Oscar conoce de elecciones como nadie, ha consolidado un equipo experto en campaña con capacidad de decisión, negociación y compra. “no tiene afán, tiene la base para sacar 100 mil votos y ha demostrado que, si quiere elegir a su conductor o a un escolta, lo puede hacer. El candidato no importa, lo importante es que él haga la tarea y cuadre con quien tenga que cuadrar, a precios razonables”.



