* Burocracia inútil, contratos leoninos, politiquería y despilfarro
El IBAL reanudó operaciones en su principal fuente de abastecimiento tras un cierre preventivo por alta turbiedad. Las autoridades hicieron un llamado al uso racional del líquido mientras se estabilizan las presiones en la red. Sin embargo, Ibagué sin agua suficiente, sin apropiadas redes de alcantarillado y acueducto, sin recuperar las vías que destruye la empresa en supuestos arreglos, Un Acueducto Complementario que jamás terminan y gastan los recursos que los ciudadanos pagan cada mes más caro, en una frondosa, costosa, politiquera e improductiva nómina de ejecutivos que ahora denominan líderes con voluminosos salarios, que se pasean por los pasillos de la entidad sin hacer nada, publicidad inútil y contratación dudosa como la de una maquinaria que permaneció meses parqueada en la sede principal del IBAL sin cumplir las actividades, por la que pagó más de dos mil millones de pesos, ante el silencio cómplice de la Junta Directiva, el Concejo Municipal y organismos de control como Procuraduría, Contraloría, Fiscalía. El lote de maquinaria era de 3 camiones turbo, 3 retroexcavadoras, 4 volquetas, 2 saltarines, y 1 minicargador.
Se han gastado millones de pesos en publicidad en medios que nadie lee ni escucha; la revista SEMANA (que no circula en la ciudad) dos contrato uno de $30.000.000 y otro de $10.469.025. Contrato para Ecos del Combeima 100 millones por dos meses 10 días. Contrato Radio Prensa Televisión SAS, 115.000.000, Organización Radial Olímpica y Radio Cadena Nacional, cada una por $75.112.800,; Róger Fernando Jiménez Cardozo $87.000.000, Duberney Salazar Correa, publicidad en un espacio digital $67.328.000; John Carlos Rincon, $33.664.000; Viviana Rodríguez Rodríguez y Edgar Edison Daniel Restrepo, $25.248.000 cada uno; Medardo Josué Morales Urquijo, $21.641.136 y; María Alejandra Mesa Barrero por $16.832.000.

En la alcaldía de Ibagué a pesar de contar con una costosa cifra de comunicadores, doce personas acapararon una cifra que supera los 650 millones de pesos de la Empresa IBAL, para que le den imagen al gobierno municipal, pero con la diferencia de que son recursos que pagan los ibaguereños por el mal servicio del montos que están pagando, se ubican por encima del promedio del mercado, incluso en entidades del más alto nivel.
En el caso del IBAL, la “prensa” calla; los denominados organismos de control hacen mutis por el foro y; los concejales en silencio por obvia razón, las mayorías de esas ”corbata” en la entidad son sus recomendados.



