Restauración de su cubierta, un adefesio

El claustro San José de la Comunidad Salesiana de esta ciudad, ubicado en la calle 19 entre carreras quinta y sexta contiguo a la Iglesia El Carmen, complejo religioso que inició su construcción en el año 1904 y terminando en 1952, fue motor del desarrollo urbanístico de la época y declarado Bien de interés Cultural por acuerdo del Concejo de Ibagué 1998.
Inicialmente a este establecimiento, se le dio el uso de templo católico y centro de formación religiosa; era tanto la afluencia de fieles que la Comunidad Salesiana se vio en la necesidad de construir allí la Iglesia El Carmen, siendo la mayor estructura de volumen arquitectónico construido en la cuidad de Ibagué en la mitad del siglo XX, que con sus cúpulas neobizantinas le dieron un toque diferente a la arquitectura religiosa y civil de la cuidad de Ibagué.
Sobre el costado occidental de la calle 19 y la carrera 5ª. de esta institución educativa , actualmente se está adelantando la instalación de un techo con tejas de zinc colocado encima de la cubierta actual y apoyada por unas columnas de guadua ubicadas sobre el andén de la calle 19 ,modificando totalmente el tipo de arquitectura colonial de un techo construido en teja de barro y cielo raso pañetado , con una estructura en madera que debido a su estado actual de deterioro se hizo necesario por parte de la comunidad religiosa realizar el mantenimiento y reposición de la misma .
Consideramos que este tipo de intervención no está acorde al modelo arquitectónico bajo la cual fue concebida inicialmente esta construcción, ese techo en zinc da un aspecto desagradable a la edificación, dejando, además, un espacio entre la cubierta antigua y la que se está instalando, que se constituirá, muy seguramente, en acopio de palomas, pájaros y murciélagos que causarían una verdadera molestia a los que la utilicen o la habiten.
Este complejo educativo y religioso tradicional es considerada una reliquia arquitectónica de la ciudad y las curadurías urbanas no deberían haber autorizado ese tipo de intervención, bajo la cual fue aprobada seguramente por alguna de esas entidades municipales, máxime si por ley, la restauración de estas reliquias arquitectónicas requiere de especialistas para que se conserve el valor histórico y cultural de la edificación. Además, la Dirección de Espacio Público debería solicitar la licencia de construcción correspondiente y tomar los correctivos del caso, ya que algunas tejas de barro se han caído y no se cuenta con la seguridad y estabilidad adecuadas, amenazando ruina, deterioro y peligro a los transeúntes y habitantes del sector.


