El “Eterno” Subsecretario del Senado

* Llegó al Congreso de la mano de su amigo y entonces jefe, Luis Humberto Gómez Gallo. Veinte años después, volvió a quedarse con la nominación.
* Este año ganaría más de mil cuatrocientos millones de pesos
Natural de Rovira, es objeto de polémica no solo por los más de 100 millones de pesos mensuales que devenga, sino porque volvió a ser elegido como subsecretario por la plenaria del Senado con 101 votos. Cruz es poderoso y pieza clave del conservatismo en el Senado de la República. Su padrino es el exprocurador Alejandro Ordóñez, relación que le permitió ganar peso político entre los congresistas, teniendo en cuenta que desde ese ente de control se tratan procesos contra gobernadores concejales, diputados, alcaldes y funcionarios del Estado.
Después de jurarle fidelidad al senador Luis Humberto Gómez Gallo, tras su muerte, se acomodó en la estructura de Óscar Barreto, a quien empezó a llamar “jefe”, término que disfruta el “altísimo” y que le otorga estatus de poder al sentirse dueño del conservatismo tolimense. Al lado de Barreto, ganó ascendencia política dentro de la estructura y este le dio confianza, reconocimiento y le consultaba las decisiones que se tomaban. Largas conversaciones se sostenían con Juan Mario Laserna en su despacho, desde donde incluso definían inversiones para diversos municipios del departamento
Cruz migraría del barretismo al lado de Adriana Matiz
Saulito, como le dicen sus amigos, tiene buena relación con la clase política. Incluso durante los años del primer gobierno de izquierda en Colombia, el eterno subsecretario del Senado logró mantenerse vigente. Ahora, dadas las nuevas coyunturas de poder y la reconfiguración del conservatismo tolimense, Cruz migraría del barretismo al lado de Matiz. Una fuente reveló, que le habría dicho a sus copartidarios y grupo político de Rovira, encabezado por el polémico secretario de Planeación, Sebastián Rubio, que al momento de escoger entre Óscar Barreto y Adriana Matiz no existiría mayor debate: se inclinarían por la hoy gobernadora. Y es que Cruz, así como se acomodara al gobierno de Petro y a un Congreso con dirigentes de izquierda, sabe moverse en aguas mansas.
La actividad pública cada vez deja más decepciones y pone en evidencia quién es quién en la ingrata vida política. Barreto, ya con resignación, según fuentes, pero no con sorpresa, sabe que Saúl terminará acomodándose a quien sea el dueño del aviso en el Tolima. Óscar es aún el jefe del Partido Conservador. Tiene dos credenciales en el Congreso. La de su heredero Santiago Barreto y la de Delcy Isaza. Sabe que no cuenta con Alejandro Martínez, quien puede seguir siendo un aliado, más no un militante de su organización. También tiene claro que Guillermo Alvira y Janeth Sabogal atenderán únicamente instrucciones de Adriana Matiz. Pero sabe que Saúl tiene buenas relaciones y de hecho, las ha utilizado. El reelecto subsecretario se mueve en las altas cortes, los entes de control y en el Gobierno Nacional. Cuatro años más le garantizan pensión millonaria ya que está en retén social y sigue siendo el servidor público mejor pagado, mayor al que gana el presidente de la república
Economista del Externado de Colombia, Saúl, hace unos años era un funcionario más y comenzó a amasar gran poder cuando Alejandro Ordóñez se convirtió en su padrino de matrimonio, influencia que se fortaleció aún más tras la llegada de Óscar Barreto a su segunda gobernación en 2016. Cada vez que el barretismo requiere un acercamiento con una alta corte del Estado, un ente de control o un ministerio, es el encargado de gestionar ese contacto. No en vano, como subsecretario del Congreso, mantiene directa relación con senadores, representantes a la Cámara y con el Palacio de Nariño.
En los desprendibles de nómina correspondientes a noviembre del año anterior se evidencia que recibió $98.100.000 por concepto de honorarios, en su calidad de segundo al mando de la Secretaría General del Congreso. Para diciembre, la cifra aumentó de manera significativa debido al pago de primas y otros conceptos adicionales.
Dentro de las labores que desempaña, según el manual de funciones se destacan:
– Apoyar al secretario general en las sesiones de plenaria; Reemplazar al secretario cuando está ausente de forma temporal ; Ayuda a las tareas de control y coordinación; Colabora sobre la elaboración de informes sobre los proyectos de ley.
En el papel, no parece tener mayores responsabilidades ni compromisos laborales. Aún así, por las actividades mencionadas, en 2024 se ganó más de mil millones de pesos y en 2025 superó los mil doscientos millones. Para 2026, sus ingresos podrían rondar los mil cuatrocientos millones, mientras se mantiene como uno de los hombres más poderosos del Capitolio Nacional.
