* La esposa y hermano del exalcalde fueron contratados por 30 y 44 millones de pesos por 8 meses en el IBAL
* El 80% de la nómina de funcionarios de libre nombramiento y remoción es dominada por Andrés Fabián Hurtado
* La Alcaldesa no tiene ningún control sobre su gabinete de secretarios de Despacho
* La esposa y hermano del exalcalde fueron contratados por 30 y 44 millones de pesos por 8 meses en el IBAL
* El 80% de la nómina de funcionarios de libre nombramiento y remoción es dominada por Andrés Fabián Hurtado
* La Alcaldesa no tiene ningún control sobre su gabinete de secretarios de Despacho
La sonrisa que siempre muestra la alcaldesa Johana Aranda no expresa lo que se vive en su interior. Mientras da muestras de gozo, los equipos en el gobierno están divididos, cada uno va por su lado. “El clima laboral en la Alcaldía es pesado, no hay línea de mando, llegan órdenes desde distintos frentes y eso tiene que ver con la injerencia que ejerce el exalcalde Andrés Hurtado sobre gran parte del gabinete, a la señora alcaldesa en diversos aspectos se le ha visto relegada”.
El poder está repartido entre el exalcalde Hurtado y Juan Arturo Gutiérrez, esposo de la alcaldesa Johana Aranda, de quien no dudan en afirmar que en la Alcaldía no se mueve una hoja de papel sin que él no de la orden.
“Así que varios secretarios de despacho le copian y reciben órdenes de Hurtado y otros al esposo de la Alcaldesa”. Cuentan que la cantidad de reuniones hace que mensajes y órdenes sean incoherentes, además, en ese afán de protagonismo y sin planeación, se inventan programas y campañas que terminan en nada. “Si la alcaldesa no toma la manija del gobierno y permite que su esposo siga ordenando más que ella y si no le aprieta la rienda a su jefe político Andrés Hurtado, la Alcaldía se le va a descuadernar más de lo que hoy está”.
El malestar se siente al interior del gobierno por el excesivo poder que exhibe Andrés Hurtado, ya que, a la usanza de Óscar Barreto en la Gobernación, La Alcaldía es controlada por Hurtado, quien no solo obligó a la alcaldesa que otorgara cargos a sus familiares, sino que los altos funcionarios que dejó no le obedecen a Aranda sino a él.
El abogado Nicolás Ricardo Espinosa en derecho de petición presentado al IBAL, confirmó que en esta entidad fue contratada la esposa de Hurtado, Leydi Esperanza Galeano Ortiz en calidad de sicóloga, por 8 meses por valor de $30´400.000; también en el Ibal fue empleado el hermano del exalcalde Hurtado, Luis Alfredo Hurtado Barrera como abogado en un contrato de 8 meses por $44´000.000. A estos hay que agregar los nombres de la otra hermana de Hurtado, Carolina, secretaria de Desarrollo Social, la prima hermana de Hurtado, Nataly Suárez Barrera gerente de Infibagué, lo mismo que Jonathan Suárez Barrera, director técnico en la secretaría de Infraestructura. “Hurtado terminó su mandato de alcalde el 31 de diciembre de 2023, pero en la práctica sigue siendo el alcalde, domina todo.
Los funcionarios de alto rango fueron impuestos por él y a él es a quien le hacen caso aseguran sus contradictores”.
Como quedó conformado el gabinete y las direcciones y gerencias, el 80 por ciento de la planta de funcionarios de libre nombramiento y remoción quedaron en sus manos. En ese staff o plana mayor de nombres base que dejó en puestos clave de la Alcaldía se destacan, Leandro Vera, Felipe Roberto La Rota, Diego Fernando Herrán, José Félix Salgado, Alejandro Ortiz Ortiz y Carlos José Corral. Sobre este grupo, dicen que tienen la misión de trabajar desde la Alcaldía por la candidatura a la gobernación o al Senado del exalcalde, incluso se menciona que el gerente de Ibagué Limpia, Leandro Vera, sería candidato a la Cámara en equipo con su jefe Hurtado.
A esta situación de zozobra que se vive dentro de la Alcaldía, no se puede pasar por alto los recientes pronunciamientos de la Procuraduría General de la Nación sobre dos investigaciones contra el exalcalde Hurtado que necesariamente afectarían a la alcaldesa Aranda. Y ese es posiblemente el comienzo de un tortuoso camino que se le avecina debido a todos los entuertos que heredó de su antecesor y mentor político.
De los 29 funcionarios de alto nivel designados por la alcaldesa Johana Aranda con los que arrancó su periodo, 18 vienen de la administración del exalcalde Andrés Hurtado. Y de ese grupo de funcionarios ‘pura sangre Hurtado’ hay uno en particular que empieza a llamar la atención a la hora de hacer la evaluación por el trabajo que cumple, el gerente de Proyectos Estratégicos. Hay quienes consideran que como está concebido ese cargo, parece más una ‘corbata’, que un cargo diseñado para aportarle a la administración, En ese que pomposamente han denominado ‘Gerencia de Proyectos Estratégicos’ con salario equivalente a Secretaría de Despacho, unos $12’000.000 millones mensuales, la alcaldesa Aranda ratificó al ingeniero Carlos José Corral quien ha sido blanco de críticas debido a que los resultados de eficiencia en su gestión siembran muchas dudas, pues se le recuerda por su pálida gestión en calidad de gerente del IBAL y de gerente de la Gestora Urbana en la administración del exalcalde Luis H. Rodríguez, y después en el desempeño de la gerencia de Proyectos Estratégicos en el gobierno Hurtado, donde tampoco mostró resultados que lo hicieran merecedor para que fuera ratificado por la alcaldesa Aranda.
“Si los proyectos estratégicos son el acueducto complementario, el puente de la 60 o la piscina olímpica de la 42, pues el señor Corral está más rajado que todos”, al tiempo que le preguntan que dónde estaba que no vigiló las fallas de construcción que presentan los escenarios deportivos inaugurados, o qué pasó con los sobrecostos en esas obras. La alcaldesa no la tiene fácil, falta que rinda cuentas de cómo recibió financieramente el municipio, para saber si va a haber plata para las obras prometidas en campaña.
Algunos medios de comunicación han dado el calificativo de: “gabinete destacado” el que seleccionó la alcaldesa, pero en la práctica tiene que mostrar resultados ya que la mayoría de integrantes de ese gabinete, son “viejos conocidos” de la burocracia local que tienen obligación de trabajar por la ciudad y no dedicarse a hacer politiquería pensando en las próximas elecciones de Congreso, donde algunos de ellos ya comentan que van a ser candidatos.
Lo peor que puede pasarle a la ciudad, es que Johana Aranda como pago del favor que recibió, se dedique a hacerle campaña al exalcalde Hurtado en su pretensión de ser gobernador o senador.

