( Parte II )
Estimados copropietarios:
Vivir en propiedad horizontal implica un compromiso colectivo para proteger el valor de nuestras viviendas y garantizar una convivencia armónica. Sin embargo, cuando se ignoran las normas legales, ponemos en grave riesgo nuestro patrimonio y nos exponemos a millonarias sanciones.
Hoy queremos encender las alarmas sobre cuatro practicas críticas que están ocurriendo en nuestro conjunto y que debemos corregir de inmediato:
● Un Reglamento de Propiedad Horizontal Obsoleto
Nuestro reglamento actual no esta actualizado con las normativas vigentes (como la ley 675 de 2001 y las regulaciones de convivencia o tecnología recientes).
● El peligro: Un reglamento desactualizado hace que muchas de las sanciones, decisiones o cobros que se aprueben no tengan validez legal. Esto nos deja desprotegidos ante demandas de terceros o de los mismos copropietarios.
2. Manejo de cuotas en efectivo: Un peligro Financiero
El recaudo de cuotas ordinarias y extraordinarias en efectivo es una práctica de altísimo riesgo que viola los principios básicos de transparencia contable exigidos por la NIIF.
● El Peligro: El efectivo facilita la falta de control, la perdida de dinero y dificulta las auditorias. Todo pago debe ingresar únicamente a la cuenta bancaria oficial del conjunto para que exista un rastro digital y legal de cada peso que aportamos, y así evitar posibles sanciones de la DIAN
3. Elección del consejo de Administración “a dedo”
El consejo de Administración no puede ser elegido por simpatías, acuerdos a puerta cerrada o designaciones directas de la administración. La ley es clara: La única facultada para elegir al consejo es la Asamblea General de propietarios mediante votación.
● El peligro: Un consejo elegido “a dedo” carece de legitimidad jurídica. Cualquier decisión que tomen (como contratar proveedores o sancionar) puede ser impugnada y anulada legalmente.
4. Revisor Fiscal nombrado sin independencia legal
El revisor fiscal es el encargado de vigilar las cuentas del administrador y del consejo: por ende, jamás puede ser elegido a dedo por ellos. Su elección corresponde exclusivamente a la Asamblea General.
● El peligro: Si el revisor Fiscal es amigo o aliado de la administración, se pierde la objetividad. Nos quedamos sin ojos independientes que cuiden nuestro dinero, lo abre la puerta a desfalcos u ocultamiento de información financiera, además es el que da fe pública de que los actos y documentos se sujetan a la normatividad legal.
