* La entidad cameral sigue en decadencia y sin timón
El comunicado dado a conocer en el que la Junta Directiva anuncia el retiro del Presidente Ejecutivo de la CCI, podría interpretarse como la muestra de una decadencia abismal de esta entidad, pero, también reflejaría la gestión realizada por este ejecutivo.
Se trata de un comunicado mal redactado, sin logos, sin firmas, al punto que a muchos les pareció que se trataba de un apócrifo.
Al fin y al cabo, para una mejor explicación se trata de un documento que está acorde con lo que fue la gestión del presidente Brian Bazín Bulla, quien estará en el cargo hasta el 31 de diciembre de 2023, según el comunicado.
Una gestión que, contrario a lo que plasma la Junta Directiva en el comunicado, pasó sin pena ni gloria.
Asegura la Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Ibagué que la renuncia de Bulla Tovar está motivada por “decisiones netamente personales y de crecimiento profesional”. Lo cierto, es que toda la ponderación que hace la Junta Directiva de la CCI sobre la gestión del Presidente saliente deja más dudas que certezas y no se explica como la mayor parte de la Junta Directiva haya sido tan complaciente con el presidente Bulla.
“Ese comunicado parece más una carta de amor, se les olvidó escribir cuánto le van a pagar de indemnización, porque aquí el señor sale como si fuera una renuncia y sabemos que hubo presión de algunos sectores”, dijo Tania Sierra.
Y una de las presiones tuvo que ver con el escándalo que se suscitó después de la participación de microempresarios del sector textil y confección del Tolima, en la Feria de Moda en Madrid España, donde según el presidente ejecutivo se cerraron negocios por 35 mil euros. Esa aseveración fue desmentida de manera categórica por una de las empresarias participantes.
“Una pequeña corrección. Ninguno de los empresarios vendió 35 mil euros. Tal vez la Junta Directiva de la CCI sí se gastó 35 mil euros o más en el paseo”, escribió en su momento la empresaria y lideresa social, Mujer Cafam 2023, Andrea Avella.

El malestar de gran parte del empresariado frente al trabajo que cumple hoy la CCI es tan grande que dicen que el soporte de la entidad recae sobre los hombros de los micro- empresarios.
“El 98% de la plata que le entra a la CCI proviene de micro-empresarios que trabajan con las uñas, entonces no es justo que se gasten la plata en solo viajes, no productivos sino que se convierten en paseos”, dijo un vocero del área de metalmecánica. Además, el 27 de abril de 2017 la Contraloría General de la República dictó fallo de responsabilidad fiscal contra Brian Bazín Bulla Tovar.
Este fallo de la Contraloría tiene que ver con un contrato suscrito por Bulla Tovar con la Cooperativa de Trabajo Asociado Labaoorum Talento Humano Integral el 29 de febrero de 2012. Para la época de la firma del contrato, Bulla se desempeñaba como subdirector del Centro de Industria y de la Construcción del Sena Regional Tolima y era el ordenador del gasto.
En uno de los aparte del fallo proferido por la Contraloría General de la República dice que “es de imperiosa conclusión afirmar que la conducta desarrollada por Brian Bazín Bulla, refiere a una conducta gravemente culposa…”, y en otro de los apartes agrega que “queda formalmente plasmada la manifiesta y ostensible negligencia del subdirector Brian Bazín Bulla Tovar al suscribir el contrato No 186 del 29 de febrero de 2012 al contratar en las condiciones antes dicha, comprometiendo los recursos, con la absoluta ignorancia contractual de saber que específicamente recibía y que específicamente podría exigir”.
En su momento la pregunta que se le hizo a la empresa consultora contratada por la Cámara de Comercio de Ibagué (CCI) para hacer la selección de los aspirantes a ocupar el cargo de Presidente Ejecutivo de la Cámara de Comercio, es la de si había conocido de este antecedente.
Brian Bazín Bulla fue concejal de Ibagué, y además le ganó una millonaria demanda al Estado cuando ocupó el cargo de director del Cedat.

