* Sin escenarios y dirigentes el resultado es muy pobre
acionales que tuvieron como sede a las ciudades de Pereira, Armenia y Manizales, donde estuvo reunido lo mejor del deporte del país, el balance de lo que fue la participación del Tolima, no fue el mejor, Tolima sigue en puesto intermedio pero muy lejos del Valle, Antioquia y Bogotá y superado en forma sorprendente por Boyacá, Risaralda, Bolívar, Santander, Caldas, Atlántico y Cundinamarca y si no es por el billar, que no tiene apoyo, estaríamos peor. Es que es en el número de medallas de oro, donde se mide el resultado y los deportistas tolimenses obtuvieron solo 9 medallas doradas, (200 menos que los vallecaucanos) 14 medallas de plata y 24 de bronce. Válido aquí hacer el reconocimiento a los deportistas por su sacrificio y disciplina, pues han tenido que enfrentarse a situaciones difíciles de no contar con los escenarios ideales para su preparación. El ejemplo más claro lo tiene la natación, sin escenario apropiado, lo mismo acontece con el Tenis de Mesa y otros deportes.
En el caso de Ibagué, deben quedar listos los escenarios deportivos que aún faltan por terminar, piscinas y coliseo menor de la 42, el complejo acuático del Parque Deportivo, y es la oportunidad de llevar a cabo una profunda reestructuración del deporte tolimense. Es el momento para que en cabeza de Indeportes con el Imdri en Ibagué y los institutos municipales de deportes, lo mismo que las Ligas, sumen y conviertan el Tolima en potencia deportiva. Es hora de que el deporte tolimense sea una alternativa de salud y oportunidades.
El talento que hay en el departamento es inmenso, pero se desperdicia por la falta de organización y visión. Se podría decir que hay más deportistas y más talento que dirigencia. Con lo que se acaba de vivir en los Juegos Nacionales del Eje Cafetero, es evidente la necesidad de potenciar aquellos procesos que cumplen un derrotero con un norte planificado, y rediseñar lo que definitivamente no viene funcionando, de ahí que la gobernadora electa Adriana Magali Matiz tiene el enorme reto de acertar en la dirección de Indeportes.
Hoy, este instituto maneja un presupuesto importante que, si se direcciona con acierto, probidad y transparencia, con menos asesores y mejores entrenadores y menos cuotas políticas, es indudable que el deporte tolimense tanto competitivo como recreacional, tendrá el espacio ideal para sobresalir.
Trabajar en todas las instituciones educativas del departamento es clave, ahí es donde está concentrado buena parte del talento. Pero también se necesita una clase dirigente muy activa que no pantallera y aprovechadora.

