La propuesta de un gran acuerdo nacional se abre tímidamente paso, en los sectores oficialistas.
Hace poco escuchamos a la senadora Claudia López, manifestarse a favor de esta iniciativa, lo mismo a Iván Zepeda quien también se ha pronunciado en igual sentido.
Las organizaciones políticas, que hoy tienen presencia en el congreso, no pueden seguir evadiendo responsabilidades, la actual situación que atraviesa la institucionalidad es responsabilidad de todos. Petro es consecuencia de los malos gobiernos que lo antecedieron.
Lo que quiere decir, es que los partidos de derecha que acompañaron esas administraciones son tan responsables de como los de izquierda, que han fomentado lo que con todo el talante Álvaro Gómez, llamo “El régimen corrupto”.
Los partidos no pueden seguir siendo simples clientelas electorales que sirven únicamente para elegir unos representantes en el congreso y en las distintas corporaciones de elección popular, los partidos tienen la obligación estatutaria servir de vehículo permanente entre la opinión pública y sus delegados.
No es posible que los voceros de los partidos sigan actuando sin consultar a sus mandantes y lo que es peor, en contra de los intereses de sus representados.
El partido conservador, debe, como legítimo heredero, asumir el liderazgo de la propuesta de Gómez Hurtado, hoy más vigente que nunca, “El acuerdo sobre lo fundamental” que es lo mismo que el gran acuerdo nacional y que no es más ni menos que un mecanismo que le permitiría al país, primero no desgastarse más en caducos debates ideológicos, para orientar la discusión sobre los temas que de verdad aquejan a la sociedad, permitiendo la participación de la opinión pública que, en una limpia democracia, determine cual es el camino que le conviene al país.
Los partidos no pueden seguir atrincherados en el espíritu revanchista y hacer del odio la fuerza motriz.
Temas como la paz, la reforma a la justicia para enfrentar la impunidad y la corrupción que tanto daño le ha hecho a este país, requiere de un cambio de estilo de una justificación conceptual de su propia existencia, los partidos deben presentarse con prospectos de ambicioso formato para que en un gran debate triunfen las mejores propuestas.
Esperamos que el partido conservador asuma su responsabilidad frente al legado que le heredó Álvaro Gómez Hurtado.

