El plan para desestabilizar el gobierno y tumbar al presidente Gustavo Petro continúa su camino.
En ese colectivo están la oligarquía, que domina los gremios económicos y las bancadas de oposición en el Congreso que integran senadores y representantes de los partidos tradicionales, Liberal y Conservador, liderados por el Centro Democrático al que se sumaron la U y Cambio Radical, todos manejados por viejos y desgastados caciques políticos regionales que son los verdaderos culpables de la profunda corrupción que ha devorado al país y que mienten en forma permanente en torno a las acciones del gobierno, falseando sus resultados, desnaturalizando, exagerando y engañando a los colombianos con los procedimientos que se le dan a las reformas, procederes que a su vez imponen a sus borregos gobernadores, alcaldes, diputados y concejales, así como a los regentes de los organismos de control a los que se añade unos militares que fueron llamados a calificar servicios no por sus buenas acciones.
El combate abierto y contundente de este Gobierno a las mafias, al narcotráfico, al contrabando, al robo de los dineros del Estado, al saqueo de los recursos naturales, ha molestado a los que se lucran de estas actividades ilícitas porque, infortunadamente son ellos, los próceres de la patria, que posan de impolutos, los más involucrados. Y por ello se ha desatado la peor campaña de desprestigio contra un Presidente Progresista en la historia de Colombia, obviamente por parte de la oposición más rastrera y despreciable que, desbordando los limites morales y éticos, es apoyada por una prensa sujeta, no a la verdad sino al mandato de los patrocinadores que son los mismos integrantes de la fuerza enemiga. Nada ni nadie les sirve, todo es malo, no importa si los resultados dan cuenta hoy de un país con más justicia social, económica y ambiental, que trata de dignificar la vida de los más excluidos brindándoles oportunidades y entregándoles tierra, principal apuesta de un presidente, que pese a esos tropiezos, ha conseguido la revaluación del peso, el mejoramiento de la economía, el impulso al sector agrario, la baja de la inflación, un récord impresionante en la incautación de droga, reducción de la pobreza y transición de economías fósiles a otras fuentes de ingreso, que incluyen el desarrollo del turismo nacional y la agricultura
Lo más grave es que se ha mancillado también la majestad de la justicia, en la que se apoyaba la última esperanza de lograr un cambio de beneficio para el ciudadano común y corriente, ya que a ese macabro plan han sumado las denominadas “Altas Cortes”, supuestamente constituidas para defender los derechos del pueblo, y no entes integrados por hombres y mujeres llenos de privilegios que se autoeligen y se protegen entre sí, además de ser accedidas por voceros de esos mismos grupos políticos, que postulan a los magistrados que las integran , para lograr resguardarse como principales actores de la podredumbre que consume los estamentos del poder, que se oponen a todo, derrumbando decretos, impidiendo reformas y declarando improcedente cualquier ley que trate de enderezar el camino hacia un mejor futuro, porque ello implica que los poseedores de los grandes capitales paguen impuestos y salarios justos. Los mismos que todo lo imposibilitan, clanes políticos que todo lo impiden, frenan, empantanan, atajan y paralizan, con el argumento de una dictadura inexistente. porque, de ser así, no actuarían de esa insensata manera, con la que soliviantan a sus sumisos esbirros, en departamentos y alcaldías incitándolos al odio y rechazo con reclamos injustos, como ocurre en el Tolima, en donde si no se ven inversiones, es consecuencia de la carencia de proyectos serios, resultado de las mediocres Secretarias de Planeación o Infraestructura además de la permanente y rabiosa oposición que hacen senadores y representantes de la región y el gobierno departamental en voz de su propia actora Adriana Magally Matiz que pide con escopeta, insultando al presidenta Petro cada vez que puede y luego exigiendo a gritos con un propósito más politiquero que de servicio al Tolima

