Basadas en la lógica y la razón, sus resultados deben ser precisos y exactos, a diferencia de otras disciplinas que pueden involucrar opiniones o interpretaciones subjetivas.
Entonces, si las matemáticas no mienten, se supone que la decisión de no permitir la reducción de las tasas de interés se basó en un análisis y evaluación objetivo con el soporte técnico respectivo.
Sin embargo, del hecho de que haya habido cuatro votos en contra y tres a favor se infiere que si no hubo unidad de criterio es porque las matemáticas en cuatro de ellos o no les ofrecen los mismos resultados que a los otros tres, lo cual es poco probable, o hipotéticamente existieron otra clase de interpretaciones o propósitos que influyeron en su determinación.
Entonces, de ser así, en manos de quién está el banco de la república y qué futuro le depara al país si en lo sucesivo las decisiones seguirán presentándose en condiciones semejantes, lo cual es propio de una evidente polarización que prevé un escenario ideologizado por la oposición y vulnerable a la ejecución de una adecuada política monetaria para el país.
Más delicado con una junta cuyos miembros duran mínimo 4 años o más.
Un miembro de la Junta Directiva del Banco de la República puede durar en el cargo hasta 12 años. Esto se debe a que su período de cuatro años es prorrogable hasta dos veces.
Además, dos de los cinco miembros de dedicación exclusiva son reemplazados por el Presidente de la República cada cuatro años, lo cual ya sucedió. La hija de Alicia Arango, Viviana Taboada Arango, cuyo votó definió el empate en contra de bajar las tasa de interés, fue nombrada por Iván Duque en febrero de 2021 al parecer por congraciarse políticamente con el uribismo.
Se criticó el nombramiento, pero el presidente Duque defendió la decisión argumentando tener las cualificaciones necesarias para el cargo. Vaya uno a saberlo.
Lo molesto es que cuenten con el privilegio de quedarse en el cargo, aunque no den la talla. Inclusive desde un comienzo hubo voces que no estuvieron de acuerdo con la posesión del gerente del banco, Leonardo Villar, en enero de 2021, y lleva 4 años en el cargo prorrogable también hasta dos veces.
Está demostrando que si bien es la junta directiva la que determina con su voto la política a seguir, el gerente del Banco marca un derrotero que debe sustentar y defender al interior de esa junta no con obediencia a la política partidista, ni siquiera a la del oficialismo sino a la política económica. Grave fuese que ahora la política económica estuviera regida por criterios de la política partidista motivada en las decisiones estratégicas de quienes se oponen al gobierno.
La Constitución Política de Colombia establece la autonomía del banco y por eso la autonomía de la Junta Directiva del Banco de la República debe basarse en criterios técnicos, como la independencia en la toma de decisiones y el análisis objetivo, así como en criterios legales, como la autonomía constitucional y la ley orgánica.
Otra función importante del Banco de la República de Colombia es definir la tasa de usura, que es el límite máximo de interés que se puede cobrar sobre un préstamo o crédito y evitar que los prestamistas cobren intereses excesivos y abusivos a los deudores; siendo la misma que cobran las tarjetas de crédito, medio de pago muy popular en Colombia, especialmente en la clase media. Otro sobre costo que solo favorece a los bancos.

