Lo que hay que ver y oir

General

En memoria de Juan Mario Laserna Jaramillo.

Con el paso de los días se acentúa la proliferación de candidatos con miras a las elecciones del 2026. Los hay de todos los pelambres y ya se contabilizan más de ochenta.

También, por cuenta de los recientes y desgraciados sucesos, comienzan a reeditarse consignas que pretenden crear miedo en el elector, recurriendo a hipótesis sin sustento u otras en las que se acude a la falta de memoria del elector primario.

Respecto de la última, hay quienes sin sonrojo y con descaro se autoproclaman como los llamados a erradicar la corrupción, cuando encabezan las listas de quienes la han practicado abiertamente y a través de múltiples posiciones ocupadas. En esta particular categoría y para recomponer la flaca memoria de algunos líderes empresariales que los invitan como huéspedes de honor a las convenciones de sus gremios o de ciudadanos del común que parecen haber habitado los últimos decenios en un monasterio en el Nepal, basta rememorar las actuaciones de uno de estos paladines de nuevo cuño y su familia cercana, ya que se atreve a perorar sobre la forma como va a acabar con tan dañino flagelo cuando se posesione como presidente.

Habría que preguntarle sobre los negocios de las barcazas, cuando ocupó el Ministerio de Obras (tema sobre el que existen varios documentados y extensos textos) y como salió exonerado, aprovechando la proclive inclinación por las rubias del funcionario a cargo de la investigación. De la misma manera, hacer remembranza de como el sujeto y algunos miembros de su familia aprovecharon la liquidación de Corfioccidente para desaparecer pasivos a su cargo por varios millardos de la época, a más del forzado exilio de quien era gerente de esa entidad financiera quien desde Europa acusó, a los beneficiarios del negociado, de la muerte intempestiva de un liquidador de la financiera. Para no olvidar el festival de las codiciadas becas del Banco de la Republica a favor de él y su hermano (becas que no les correspondía por carecer de los estrictos requisitos que se exigían para cualquier otro aspirante).

Lo que habrá que ver y oír en los meses venideros de ciertos aspirantes.