Se acaba de denunciar que a los 11.000 millones de pesos que ha gastado el Alcalde de Ibagué en contratación de solo abogados, en apenas dos años y medio de gobierno, se suma la exagerada contratación de publicidad. A la fecha, ha gastado 6.500 millones de pesos. Con esta cifra y faltando año y medio para terminar su período, Hurtado ya es el alcalde que más ha gastado en este tema, es decir, ya superó a Luis H. Rodríguez y a Guillermo Alfonso Jaramillo, quienes en promedio en los 4 años de su mandato gastaron 5.500 y 4.200 millones de pesos en su orden
Para una ciudad como Ibagué, un gasto de 6.500 millones de pesos en publicidad, cuando apenas ha transcurrido un poco más de la mitad del gobierno, a todas luces resulta desproporcionado y varias las situaciones que se desprenden de este desmedido gasto. En primer lugar, preocupa que, a la par del otorgamiento de esa pauta publicitaria, esta venga seguida de una tentativa de censura. Podría darse el caso, que con el alcalde se daría el ejemplo perfecto de entregar a algunos medios esa pauta, a cambio de escapar del examen y mirada crítica de la prensa sobre su cuestionada gestión. O bien, podría ocurrir que algunos medios beneficiados hayan entrado en la perjudicial y nefasta práctica de la autocensura .
No es secreto la larga lista de desaciertos cometidos por Hurtado en sus 32 meses de gobierno. Pero, gran parte de los medios y periodistas afines a la Alcaldía pasan por alto los lunares de esa gestión, que no son pocos. No hay crítica, ni siquiera información detallada sobre los permanentes viajes del Alcalde al exterior; poco o nada se dice de las controversias en los atrasos y calidad de las obras que se ejecutan, la mala calidad de algunas de las reparaciones de la malla vial, la excesiva y millonaria contratación de arrendamientos de edificaciones, los gastos ecesivos en protocolo para eventos de auto elogio y fiestas, como ocurrió en junio, entre otros temas.
Otro hecho que llama la atención en la repartición de la torta publicitaria es que esta se entrega de manera individual a periodistas que cumplen trabajo de reportería o que hacen la tarea de comentaristas en conocidos medios, Esto podría indicar que la Alcaldía estaría brindando apoyo a través de los famosos ‘cupos’ de publicidad y de paso sostiene la nómina de algunos de los radio-noticieros. Esa práctica no se vería mal, siempre y cuando se mantuviera la independencia periodística. Pero, tanta es la pérdida de esa independencia que algunos de los periodistas, aparte de pasar por alto hechos en los que es evidente la mala gestión del Alcalde, terminan en una abrumadora suma de elogios, que han llevado a inventarse ficciones como el ‘hurtadismo’.
Debates polémicos han suscitado las inversiones que en materia de pauta publicitaria han hecho las últimas administraciones. Uno bien recordado lo realizó Guillermo Alfonso Jaramillo con su antecesor Luis H. Rodríguez a quien criticó de manera severa por el exagerado gasto en que incurrió en este rubro, al tiempo que el exalcalde Jaramillo no desaprovechaba ocasión para expresar que su administración no iba a ceder a los chantajes de unos medios y que por lo tanto en su gobierno habría austeridad en ese renglón y, terminó haciendo lo mismo.
En el 2018 la Fundación para la Libertad de Prensa, hizo una extensa y completa radiografía que denominó “Libertad de expresión en Ibague”, esto a raíz del enfrentamiento sostenido por Guillermo Alfonso Jaramillo y algunos periodistas. En esa ocasión Jaramillo lanzó acusaciones contra tres periodistas de recibir grandes sumas de dinero de la administración de Luis H., como contraprestación por no criticar dicha alcaldía. “Nosotros no compramos conciencias. Nosotros no compramos los radioperiódicos. Nosotros no compramos los periódicos. No compramos a los canales de televisión. Nosotros no nos gastamos como se gastó Luis H. cinco mil millones de pesos en tres periodistas de esta ciudad para que se estuvieran callados, mientras se robaban esta ciudad”, recogió la FLIP en su informe.
Otro aparte del informe de la FLIP titula “La relación perversa entre medios y la pauta”, y afirma “Es una práctica común en algunas regiones que los medios de comunicación que tienen una postura editorial favorable al gobierno local reciban, a modo de premio, más dinero a través de contratos de pauta oficial que los medios que son críticos a la administración“ Y concluye “Gran parte de la financiación de los medios en Ibagué proviene de la pauta oficial. Sin embargo, esta entrega de recursos por parte de entidades públicas no representa un apoyo para la difusión de información plural, sino que existe una clara intención por controlar el mensaje que se publica… En ocasiones los periodistas se ven inmersos en esa lógica y la información deja de ser un bien público para convertirse en producto… Aquí se creó una escuela de periodismo algo así como los traganíquel: usted les echa monedas y cantan lo que quiera. Y tienen fórmulas distractoras de recibir financiación porque no solo es a través de la publicidad, sino a través de contratos con testaferros”, aseguró a la FLIP en ese entonces.
Estos 6.500 millones de pesos que a agosto 2022, ha gastado el Alcalde Hurtado en publicidad y comunicaciones para mantener su imagen, corresponden solo a la administración central, no están incluidas entidades del orden descentralizado como el IBAL, Infibagué y el IMDRI o sea que la cifra puede ser mucho mayor

