
Por CARLOS ALBERTO ESTEFAN UPEGUI
Ex-gobernador del Tolima
Los recursos invertidos por el gobierno en segunda vuelta “es preferible invertirlos en educación o en atender necesidades de las clases más pobres de Colombia”, dijo Iván Cepeda.Por supuesto que si la Registraduría tiene presupuestado un monto global de más de 2,1 billones de pesos destinados a organizar procesos electorales que incluyen presidenciales, legislativas y de juventud.Los gastos gubernamentales en la organización de una segunda vuelta, superiores al billon y que incluyen instalación de mesas de votación, personal electoral, material impreso, logística, seguridad, sistemas de conteo de votos y auditorías, podrían economisarse si la gente pensante y preocupada por el bienestar del país y la austeridad en el gasto, se centrará en motivar a los abstencionistas a salir a votar masivamente todos en primera vuelta y a primera hora, llueva, truene o relampaguee.
Recordemos que en las elecciones presidenciales de 2022, Gustavo Petro obtuvo 8’541.617 votos en la primera (29 de mayo), lo que representó el 40,34% de los votos válidos, y 11’291.987 votos en la segunda vuelta (19 de junio), con el 50,44% de los votos válidos, resultando elegido presidente.Experiencia que se supone tendrá que repetirse ahora con Iván Cepeda, incluso mucho mejor.
En consecuencia, hay que llegar al 51% faltando poco para lograrlo si tenemos en cuenta la última encuesta publicada por Guarumo, sobre una posible segunda vuelta en junio entre Iván y Paloma, donde la candidata uribista asciende al 40% pero Cepeda la supera con 43.3% manteniéndose firme la propuesta del cambio.
Se necesita ganar en primera para estar seguros de poder defender la reforma laboral, la reforma pensional incluyéndo la mesada 14 injustamente cercenada a partir del 2005 por el gobierno de UribeIgualmente, es importante continuar la reforma agraria, resolver el problema de la salud y el suministro de medicamentos y hacer que los dueños de las EPS respondan por los dineros.
También, continuar con los programas de protección ambiental y de economías limpias. Además de procurar la equidad social.Y para eso hay que centrarse en obtener los votos que faltan para ganar sobradamente. A pesar de los ataques con armas innobles de los candidatos en contienda y sus inspiradores como Álvaro Uribe, quien viéndose impotente ante la arremetida del electorado colombiano a favor del cambio, no solo se atrevió a tildar de “bandido camuflado de Derechos Humanos” al candidato Iván Cepeda, sino que temerariamente vinculó su candidatura con estructuras criminales, sosteniendo que esta es “impuesta a sangre y fuego”.
Clase de discurso que solamente contribuye a encender los animos producto de su soberbia, y a que parte de la población salga a votar motivada por emociones fuertes como el resentimiento o la indignación, tal como al parecer siempre busca que la gente «salga a votar con miedo y con rabia.«Tu poder radica en mi miedo; ya no tengo miedo, tú ya no tienes poder»/Séneca a Nerón
