Ibagué una ciudad al garete: Sólo rumba y despilfarro

Editorial

En el cumpleaños de Ibagué, el alcalde Andrés Hurtado cortó la cinta de la calle 103 como acto de entrega del tramo que conecta la avenida Ambalá con la carrera 5ª. Pero, pese a la realización del ostentoso evento, existen irregularidades que hacen que la obra esté  lejos del ciento por ciento  de su ejecución. Así lo advirtió el concejal Arturo Castillo. “Pensaría uno que es una entrega parcial, me imagino que el ejecutivo no ha recibido a satisfacción la obra”, sostuvo el vocero del Partido Conservador, quien se refirió a casos precisos que fueron alertados por la misma comunidad. Según Castillo, falta un paso peatonal sobre la vía, así como es necesario revisar con el contratista, el interventor y el supervisor “el empozamiento de agua” sobre la estructura. 

Y es que, con bombos y platillos, el nefasto alcalde de la ciudad de Ibagué, pregonó durante varios  días la celebración de los 472 años de la ciudad, pero los actos programados, contemplaron solo dos inauguraciones de obras y el resto fueron conciertos, comparsas, tarimas, borracheras y todo un cariz pueblerino, donde se invirtieron millonadas que poco o nada positivo dejaron a la ciudad. 

La 103, había sido proyectada como avenida de doble calzada, con ciclovías y zonas verdes para descongestionar la ciudad, especialmente la comuna 8, con dimensiones y servicios superiores a los de la actual Pedro Tafur, y que la conectara con la zona de expansión hacia la vía al aeropuerto y la salida a Bogotá. El diseño inicial, elaborado entre el Municipio y Findeter, tenía una longitud de cinco kilómetros y forma parte del Plan Maestro de Movilidad.  

En cuanto a la USI de Picaleña, fue diseñada y financiada por el gobierno anterior y por ineptitud de la secretaria de salud de ese entonces, no se construyó. De los tres mil 379 millones que recibió en caja, la gestión de Hurtado fue adicionarle al contrato 1.522 millones de pesos, reformar los diseños que estaban para una USI de tres pisos, dejarla de uno solo, pero además de esto, con la adquisición de un ascensor que no tendrá sentido, pues, repetimos, el edificio quedó de un piso. ¿Quién explica esto? Además, la dotación fue pintada y remodelada (de segunda),  traída de otros centros de salud de la ciudad. Y entonces ¿dónde están los 12 mil millones de pesos que le aprobó el Concejo de Ibagué para su dotación?

El panorama es obscuro, hay que decirlo con toda severidad, así duela, pero este fue un cumpleaños amargo, como resultado del desacierto del alcalde Hurtado en la conducción de la ciudad. A la cumpleañera Ibagué sus gobernantes la dejaron vestida y alborotada. Con tres años de mandato, las promesas que le habían hecho a los ibaguereños, que si habrían significado regalos valiosos para la ciudad, terminaron siendo una burla descarada. El tal “Musicable” nunca  apareció, ni siquiera unos estudios y diseños como para disimular si es que algún día hubo interés en realizarlo. Tampoco el cacareado viaducto de la calle 60, del cual no lograron los estudios completos, pero sí tramitaron ante el Concejo un oneroso crédito para financiarlo.  

El acueducto complementario que recibieron en una fase   avanzada,  quedando  pendiente algunas obras para conectarlo con la planta de La Pola,  tampoco se logró;  por ningún lado se vio la famosa planta de tratamiento que supuestamente construirían para los barrios del sur. El boulevard de la quinta lo anunciaron desde el inicio del mandato como el proyecto que cambiaría la principal avenida de lbagué, pero de el no se ha visto la primera piedra. Lo mismo ocurrió con la adecuación del parque Centenario, después de las críticas por haber anunciado unas abominables obras que acabarían con la vida natural en ese pulmón de la ciudad; dijeron que reformularían el proyecto y hasta ahí llegó.  Y el de la carrera 13, que va de Calambeo hasta Cañaveral y que prometieron construir  Gobernador  y  Alcalde,  también  quedó en el olvido. 

Los anuncios de la implementación del Sistema Estratégico de Transporte Publico -SETP-, quedaron en eso, en anuncios: ni modernizar la semaforización, ni la nueva flota de buses, ni la rehabilitación de los corredores viales, ni un paradero construido y ninguna de las terminales urbanas que contempla el proyecto, nada de nada. De cumpleaños… ni siquiera tapar los huecos, algo que tiene desesperados a quienes transitan por la ciudad y que pone en riesgo permanente a los ciudadanos y para completar, la Gobernación y Cortolima sí que menos se reportaron en este cumpleaños de Ibagué. A poco más de un año de terminar sus periodos no tienen una obra que mostrarle a la ciudad a pesar que ilusionaron con un “triunvirato barretista” que supuestamente la transformaría.

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